jueves, 31 de mayo de 2012

Buscando finales felices

En estos tiempos difíciles, todos necesitamos coger un poco de aliento de cuando en cuando; parar un momento para reponer fuerzas y continuar. El cine, con ese poder para hacer que nos olvidemos de todo durante un buen rato,  es un buen aliado para coger impulso, por eso en este post os recomiendo películas de lo más motivadoras, de esas que veréis y querréis comeros el mundo a bocados.

Jerry Maguire: Tom Cruise da vida a un exitoso agente deportivo al que repentinamente despiden y abandonan todos sus amigos. ¿Créeis que se rinde o se deprime? Tenéis que verla.

Slumdog Millionaire: a veces, las respuestas a todas las preguntas están en nuestra propia vida.

Invictus: esta película de Clint Eastwood acerca a los espectadores la historia de Mandela en los primeros años de Sudáfrica tras la caída del apartheid cuando se propuso acabar con la desigualdad entre blancos y  negros.

Billy Elliot: Nuestros sueños e ilusiones dan sentido a la vida, así que...¡a por todas!

Estas son mis cuatro propuestas, pero seguro que a vosotros se os ocurren más, ¡ya sabéis que las recomendaciones son siempre bien recibidas!


jueves, 3 de mayo de 2012

Madres de cine

La madre de Forrest Gump decía que la vida es como una caja de bombones porque nunca sabes lo que te va a tocar, pero en lo que a madres respecta suele haber poco margen para la sorpresa y a menudo ellas nos conocen demasiado bien.

Este domingo 6 es el día de las madres, esas mujeres de cine a las que debemos tanto. Siempre decimos eso de que madre no hay más que una, y es una gran verdad, pero las hay de muchos tipos: luchadoras, sacrificadas, despiadadas, cobardes, bondadosas, y un largo etcétera. Aquí tenemos nuestra pequeña selección de madres de película que no nos han pasado inadvertidas:

Juno: ser madre y tener dieciséis años no es una ecuación sencilla.
El Orfanato: Belén Rueda encarna el sufrimiento de una madre por su hijo, sustos incluidos.
Terminator: Sarah Connor era la mujer en la que a todos los niños nos hubiese gustado que se convirtiera nuestra madre cuando otro niño se metía con nosotros.
Psicosis: No nos gustaría tener una suegra como la madre de Norman, ¿a que no?
La semilla del diablo: a lo mejor lo que tiene Rosemary no son antojos...

¡Seguro que a vosotros se os ocurren muchas más!